Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta chavismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta chavismo. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de septiembre de 2016

¿El problema es comunicacional?




Hace tiempo identificamos un nudo problemático en el tema comunicacional. En general hay consenso en que uno de los problemas de la Revolución Bolivariana es ese. El domingo 11 de septiembre el Presidente Nicolás Maduro presentó la revista de los Clap. El órgano divulgativo de los Consejos locales de abastecimiento y producción fue bautizado como “el eje de la construcción de un movimiento comunicacional”. A su vez se afirmó que “el hecho comunicacional es el centro de batalla que hay que ganar con todas las acciones de gobierno”. Este acto es una buena excusa para preguntarse si efectivamente eso es así. ¿El hecho comunicacional es el centro de la batalla? 

En los últimos años el conflicto social ha recibido distintas denominaciones desde el enfoque de los nuevos métodos de intervención extranjera. Si antes fue la “guerra de cuarta generación” ahora se trata de la “guerra no convencional”. Términos tomados de la doctrina militar norteamericana. En ese contexto ¿Dónde queda la lucha de clases? Parece que simplemente se cambia el nombre a las cosas, confundiendo y desgastando el discurso político. La lucha de clases expresa el conflicto histórico entre quienes poseen los medios de producción y quienes lo único que tienen es su fuerza de trabajo.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Ahora sí me iría demasiado

Graffiti en la calle dedicado a Caracas Ciudad de Despedidas.
Caracas ¿Ciudad de Despedidas?

Sólo han pasado cuatro años desde el lanzamiento del trabajo de clases y testimonio personal llamado Caracas Ciudad de Despedidas. Es probable que cuando cumpla la década se realicen homenajes y retrospectivas. Sin duda, pertenece a los documentos para el estudio de la historia reciente. Bueno, está bien, tal vez exagero, pero el punto es que no ha quedado en el pasado. Tras convertirse en un video viral de internet, su título fue sustituido por la frase más memorable que hay en él: “me iría demasiado”.

Hoy, ya no causa tanta gracia, porque irse es un asunto muy serio. Mas allá de los usos y abusos mediáticos o politiqueros, la emigración es un problema cercano para todos. Dejó de ser el capricho de unos niños del "este del este". Cuando salió, la mayoría de las reacciones fueron negativas, sin importar las posiciones políticas. Ya nadie se toma el tema a la ligera, al contrario, aparecen personas que se identifican con aquellos testimonios, los que dicen “me voy demasiado”, “me fui demasiado” o “ahora sí me iría demasiado”.

miércoles, 13 de abril de 2016

El fin del ciclo progresista y el fin del chavismo (24/10/2015)

En nuestro análisis anterior[1] hemos planteado que la tesis del fin del ciclo progresista en América Latina es elaborada por sectores de la izquierda continental que, al menos desde hace unos años, no acompañan a los gobierno protagonistas de ese ciclo. Afirmamos que dicha hipótesis ha sido expuesta por analistas pertenecientes a organizaciones que han juzgado a los gobiernos sobre la base del cumplimiento o no de determinadas demandas, de determinados movimientos sociales, teniendo como telón de fondo una concepción de la transformación basada en la autonomía y la no toma del poder. En esta ocasión queremos acercamos al proceso venezolano a la luz de esta discusión.

¿El fin del chavismo según quién?

Antes del fallecimiento de Hugo Chávez algunos sectores de la izquierda venezolana habían tomado una distancia crítica respecto al proceso bolivariano, pero luego de que ésta sucediera se incrementó su número así como presencia en los espacios de opinión pública. Algunos de ellos empiezan a hablar del fin del chavismo, mientras que otros pretenden presentarse como un “chavismo crítico” que toma distancia del gobierno. Lo que caracteriza a ambos sectores es la ruptura con el gobierno y la intención abierta de formar espacios aparte, algunos con una clara intención electoral.

martes, 10 de febrero de 2015

Chavista… pero crítico


A partir de la dolorosa muerte del Comandante Chávez, un poco antes quizás, algunos grupos han asumido una posición de confrontación directa con el gobierno nacional, contra el PSUV y muchas organizaciones aliadas. A su vez, la agudización de las contradicciones que han venido desarrollándose a lo interno del proceso político, muchas de las cuales estaban latentes, otras que tienen mucho tiempo, cuando no el inicio del mismo, han hecho surgir múltiples críticas.

jueves, 23 de enero de 2014

Esto no es socialismo.



Casi un año después de la devaluación del bolívar a 6,30 por dólar, el Vicepresidente de la República para el área económica Rafael Ramírez hizo varios anuncios referentes a la constitución de un nuevo sistema de asignación de divisas. Ya el Presidente Nicolás Maduro había adelantado la eliminación de Cadivi y se esperaba la información sobre las características del nuevo sistema. Entre los anuncios está el paso al Sicad de la asignación de divisas en efectivo y tarjeta de crédito para viajeros, así como el cupo electrónico. Se trata de un sistema cambiario que tendrá bandas, una con el dólar a 6,30 y otra con la subasta Sicad. Según afirmó Ramírez, en la primera banda quedarán cerca del 80% de los rubros que se importan. Esta medida acompaña la creación a finales del 2013 del Centro Nacional de Comercio Exterior. 

viernes, 17 de enero de 2014

Inseguridad, Delincuencia y Crimen violento.


El tema de la delincuencia no puede ser discutido coyunturalmente, es importante que se convoque a todo el pueblo para pensar y aportar desde su experiencia a una reflexión sobre un mal que no es menor en nuestra sociedad. Particularmente me restrinjo a la hora de conversar sobre esto, ya que son muchos los elementos que se hacen presentes y es harto complejo tener un panorama de todos, seguro una sola persona no puede, por lo que es necesario que sea de manera colectiva que aportemos a la necesaria solución del mismo.

viernes, 6 de diciembre de 2013

¿Alcaldes para trabajar con las comunas o alcaldes para trabajar contra las comunas?


Las elecciones del domingo, de manera inmediata tienen como finalidad elegir a los gestores del gobierno local. En la constitución política tradicional este gobierno representa la instancia ejecutiva más cercana a la población. En este sentido, se trata de un funcionario encargado de labores muy específicas; recolección de desechos sólidos, mantenimiento del espacio público, seguridad ciudadana, así como algunos aspectos de la educación y salud.

En teoría, eso supone que las elecciones municipales son menos polarizadas y se enfocan en programas de gobierno específicos que proponen soluciones en los ámbitos resaltados. El votante debería estudiar y comparar las propuestas más allá de la dinámica nacional de conflicto, porque se trata de elecciones donde no se discuten los proyectos nacionales. Considerando que hay quienes aspiran a la reelección, esos candidatos deben ser evaluados en función a su gestión actual. 

Pero resulta que la oposición ha decidido no hacer campaña por la vía tradicional (más allá de algún afiche y uno que otro camión con música), ha aprovechado cierta coyuntura política para estimular la polarización, el tiempo que se debía invertir para la campaña lo ha dedicado a organizar movilizaciones contra el gobierno nacional.

Dentro de este programa político opositor se ha venido planteando que las elecciones municipales son un plebiscito para evaluar al gobierno de Nicolás Maduro, afilando sus todas sus baterías contra figuras del ejecutivo nacional y no contra los candidatos del GPP. Se abandona el carácter local de la campaña para estimular el enfrentamiento contra el gobierno central. Una de las principales razones de esto, es evadir la discusión respecto a la gestión de los actuales alcaldes de Sucre, Baruta, Chacao y la Alcaldía mayor, entre otras. 

La oposición no quiere plantear las elecciones como lo que realmente son, una elección e gestores locales, porque sale muy mal parada si tiene que discutir sobre la gestión de sus candidatos que aspiran a la reelección. Tal cual como Capriles que en ninguna de sus dos campañas presidenciales se refirió a su gestión como alcalde y gobernador. La polarización les permite eludir la presentación de programas de gobierno, estimulando directamente la emocionalidad.

En este sentido, resulta acertada la estrategia del Gran Polo Patriótico cuando enfoca la campaña en los distintos proyectos específicos de cada candidato. Despolarizar nos da una campaña más racional, donde se evalúan propuestas y la gestión directa de los alcaldes en ejercicio. Además de sostener que efectivamente se trata de un proceso electoral con fines no nacionales, donde no se evalúa la gestión del presidente.  

Pero más allá de la finalidad inmediata de las elecciones, hay una finalidad a largo plazo que corresponde a la estrategia de transformación política. La fuerzas revolucionarias de base deben saber que más allá de elegir a un gestor de los problemas locales, se está eligiendo un aliado en la construcción del Estado Comunal. Las alcaldías que ganen los candidatos del GPP están llamadas a trabajar al lado de la comunidad en la conformación de las comunas y el avance hacia una nueva configuración geopolítica. 

Sabemos que algunos alcaldes de las filas revolucionarias no trabajan acompañando a las organizaciones comunales, cuando no se encargan de hacer sus funciones específicas, han tomado caminos poco legales y éticos. La situación ideal que debemos lograr es que todos los alcaldes electos por el GPP trabajen en función del avance de las comunas, pero que no estén saboteando la organización y retrasando los cambios ya es ganancia. 

Desde esta perspectiva, nos damos cuenta que la oposición está clara respecto a los fines a largo plazo de la elección que viene. Sabe que necesita mantener ciertos espacios para desde ellos arremeter contra el gobierno nacional, pero también frenar los cambios que desde las organizaciones populares se puedan hacer para avanzar hacia el Estado Comunal. Basta ver la situación en la que se encuentran las comunas ahí donde gobierna la MUD. 

Entonces, es fundamental salir a votar masivamente por nuestros candidatos del Gran Polo Patriótico, tanto en términos tácticos en cuanto a los fines inmediatos, como en la dimensión estratégica de los fines a largo plazo. En la construcción de la nueva organización social es clave que todos los espacios estén en manos de aliados y no de enemigos.

Manuel Azuaje Reverón

jueves, 12 de septiembre de 2013

¿Quiénes son los dogmáticos?



Una de las principales estrategias contra la izquierda que han librado los sectores dominantes a nivel mundial, ha sido acusarla de dogmática, incapaz de generar crítica interna y de ser irreflexiva respecto a sus errores. De ese modo, han desatado tomass media, buscando consolidar una concepción de la izquierda que en nada se corresponde con la realidad.
da su maquinaria compuesta esencialmente por los

En Venezuela no ha sido distinto, acompañado de esta idea, constantemente promovida desde los centros de formación y medios de comunicación, se realiza una deslegitimación del apoyo al gobierno bolivariano. Ese procedimiento se hizo presente, a través de la afirmación constante de que los que apoyaban a Chávez lo hacían desde la emocionalidad, la manipulación a través de la sensibilidad y no porque tuvieran razones reales, que provinieran del análisis y comprensión del proyecto político. 

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Retóricas de la política. Polémica mediática en Venezuela.


En Venezuela se libra una batalla campal. Pero el escenario en el cual se da esta lucha no es precisamente el campo tradicional de un conflicto armado. La información es una herramienta fundamental a la hora de lograr el control político, la verdad se ha difuminado en las pantallas de televisión, los titulares sensacionalistas, en los programas de radio que despiertan a los ciudadanos preparándolos para la actitud que deben asumir al salir de casa.

La derecha mundial, los políticos neoliberales, los partidos nacionalistas conservadores, los socialdemócratas etc., son el brazo instrumental de los sectores económicos para consolidar sus espacios de poder. Pero esta alianza estratégica, clave en el control y dominación de los pueblos, no llega a ningún lado sin un sector fundamenta, el llamado “cuarto poder”, los medios de comunicación.

jueves, 8 de agosto de 2013

Las elecciones del 8 de diciembre y el discurso del cambio.



Se aproxima un nuevo proceso electoral en el que serán elegidos 337 alcaldes y 2455 concejales. Hay quienes consideran que estas elecciones no son tan importantes, resultando en un proceso de menor relevancia. Al contrario, el proceso electoral que se avecina es clave en términos estratégicos, hecho demostrado entre otros casos, por la centralidad que tiene en el discurso opositor.

La mesa de la unidad ha planteado casi todos sus candidatos. En algunos casos como el de la alcaldía de Caracas el consenso se ha roto, además de la posición del MAS que va con su tarjeta propia. En el discurso con motivo del apoyo instantáneo al diputado Richard Mardo, Capriles ha hecho hincapié en estas elecciones, no sólo porque la oposición sabe que es esencial mantener ciertos espacios, sino que necesitan que los números totales a nivel nacional los muestren en ventaja.

La oposición sabe que obtendrá una cantidad menor de alcaldías que las fuerzas aliadas del Gran Polo Patriótico, pero también sabe que su fuerte está en las capitales de Estado, donde se concentra mayor población y hay un ejercicio estratégico del poder, así como un cuantioso manejo presupuestario. Por lo tanto, apuestan a mantener las capitales de Estado que ya tienen y obtener algunas más.

martes, 30 de julio de 2013

Ni tan calvo ni con dos pelucas. Maniqueísmo discursivo en Venezuela.



Vivimos en la actualidad una situación de extemismos discursivos, que no siempre implican una práctica de ese tipo. No se trata de polarización en el sentido como lo ve la oposición tan escandalizada.

El maniqueísmo supone posturas inamovibles desde las cuales cualquier otra queda invalidada. Acá se trata de la obligación de asumir una postura extrema respecto a un tema en discusión, olvidando siempre la dialéctica de los procesos.

Esta situación con frecuencia no se traduce en una práctica radical, sino que tiene su escenario en el ámbito discursivo. Se observa con frecuencia em las redes sociales, pero también en los espacios de encuentro donde se plantea la discusión.

Asumir de manera inamovible una posición extrema en un marco polarizado supone la facilidad de no tener que pensar mucho. Funciona tal como los esquemas de aprendizaje, se simplifica la complejidad de las situaciones.

De ese modo, estos discursos suelen simplificar en extremo la realidad. Expondré un par de casos que aparecen con mucha frecuencia:

Se está generando actualmente un discurso anti intelectual con diversos niveles de intensidad. Va desde los que consideran que los libros por sí solos no representan soluciones, que no deben ser considerados esquemas, ni pensados como modelos, hasta los más radicales que afirman permanentemente la invalidez de cualquier teoría, en algunas ocasiones incluso que no se debe leer, que la teoría daña cierta “pureza auténtica que hay en los sectores populares”.

jueves, 30 de mayo de 2013

¿Chisme tumba gestión?




La dinámica de los días posteriores a las elecciones estuvo marcada por el conflicto provocado por la oposición, el desconocimiento de los resultados, la violencia, y el asesinato de militantes del chavismo. Eso significó que en el inicio, el gobierno constitucional de Maduro se mantuviera en una actitud de respuesta a la agenda establecida por la derecha.
De ese modo, la agenda nacional resultó implantada por la práctica y discurso de la oposición. Esta situación fue denunciada por muchos sectores internos de la revolución, ya que la oposición ocupó un espacio que no le pertenece, habiendo tenido que bailar al ritmo de Chávez durante todo su gobierno. Lograr mantener esa dinámica que establecía Chávez es estratégicamente fundamental.
Pepe Mujica nos advertía recientemente que hay que dejar de prestar tanta atención a las polémicas discursivas y concentrarse en trabajar con fuerza en la gestión. Esa clave parece haber sido tomada en cuenta por el presidente Maduro, que luego de combatir la inestabilidad política durante dos semanas, logra a través del lanzamiento  del gobierno de calle poner en el centro nacional el tema de la eficiencia y la práctica de gobierno.
El gobierno de calle como nueva forma revolucionaria de gestión arranca siendo invisibilizado por toda la prensa y televisión privada, pero logra con el tiempo y el trabajo desgastar la política comunicacional opositora. Empiezan Maduro y el ejecutivo a marcar la pauta nacional, porque inciden directamente en la vida cotidiana al trasladar el gabinete a lo local.
Finalmente, el lanzamiento del plan patria segura termina de lograr que el gobierno revolucionario retome su papel, empieza Maduro a establecer el ritmo de la política nacional, lo cual significa que se pone en jaque a la oposición, especialmente a un Capriles ignorado. Se alcanza cierta sensación colectiva de estabilidad, que no significa la desaparición de todos los problemas, pero la tensión acumulada luego de las elecciones se disipa. Basta ver el manejo del tema del acaparamiento y la escasez.
La oposición desesperada se juega una carta, sabiendo que a los venezolanos nos encantan dos cosas, las teorías de conspiración y los dramas noveleros. Decide montar un show que consiste en sacar un audio en el que supuestamente Mario Silva “destapa” la corrupción interna en el alto gobierno. Hay que pensar y preguntarse por el momento en el que esto se hace, además de la forma como se hizo.
La oposición busca retomar esa posición desde la cual determina las matrices de opinión y los temas que se discuten, además de mantener una situación de angustia en la población, esto lo hace partiendo del conocimiento de “la psicología de las masas”. Prepara un escándalo, un gran chisme que pone a las personas a girar en torno a la especulación sobre el tema. Hay que ver cómo comunicacionalmente pretendían capitalizar la jugada, así como los otros pasos en el plan macro de desestabilización.
Lo fundamental es que nosotros sepamos estratégicamente los modos de consolidar la hegemonía política y comunicacional, tal como la tenía Chávez, lo cual pasaría por pensar la manera en que se responde a la situación. Se trata de no retroceder y no permitir que planes a largo plazo se lleven a cabo. Hay que impedir que el chisme tumbe la gestión.
Si fue la gestión, el trabajo del gobierno desplegado en la calle, lo que puso en jaque a la derecha, toca seguir avanzando en ese sentido, consolidar el gobierno de calle y seguir de cerca los logros en materia de seguridad. Esto pasa por dos dimensiones, una macro de la política estatal y uno micro pero fundamental; la forma como cada uno de nosotros asumimos a nivel práctico y discursivo los retos de la construcción socialista.
Por lo pronto, no debemos dejar que la derecha trabaje desde nuestros espacios, no debemos seguirle el juego. Porque tenemos mucho trabajo por delante para permitir que el chisme empañe los avances.
Manuel Azuaje Reverón.

lunes, 1 de abril de 2013

De sumas, restas y otras arrogancias.



            En la política revolucionaria nunca se justifica la utilización de métodos de la derecha, las armas melladas del capitalismo. Bien, pero como revolucionarios debemos partir siempre desde lo concreto, desde una realidad conflictiva, la de la lucha de clases, la del enfrentamiento entre los intereses de los pobres y los que los quieren dominar.
            La vía a la transformación en nuestro país se ha asumido desde un carácter democrático, por las elecciones, desde un comienzo, y mientras la derecha en bloque ha utilizado todas las herramientas perversas para triunfar, el movimiento popular liderado por Chávez ha defendido ese carácter democrático y democratizador por demás.