En nuestro análisis anterior[1] hemos
planteado que la tesis del fin del ciclo progresista en América Latina
es elaborada por sectores de la izquierda continental que, al menos
desde hace unos años, no acompañan a los gobierno protagonistas de ese
ciclo. Afirmamos que dicha hipótesis ha sido expuesta por analistas
pertenecientes a organizaciones que han juzgado a los gobiernos sobre la
base del cumplimiento o no de determinadas demandas, de determinados
movimientos sociales, teniendo como telón de fondo una concepción de la
transformación basada en la autonomía y la no toma del poder. En esta
ocasión queremos acercamos al proceso venezolano a la luz de esta
discusión.
¿El fin del chavismo según quién?
Antes del fallecimiento de Hugo Chávez algunos sectores de la izquierda venezolana habían tomado una distancia crítica respecto al proceso bolivariano, pero luego de que ésta sucediera se incrementó su número así como presencia en los espacios de opinión pública. Algunos de ellos empiezan a hablar del fin del chavismo, mientras que otros pretenden presentarse como un “chavismo crítico” que toma distancia del gobierno. Lo que caracteriza a ambos sectores es la ruptura con el gobierno y la intención abierta de formar espacios aparte, algunos con una clara intención electoral.
