En los últimos años el conflicto social ha recibido distintas denominaciones desde el enfoque de los nuevos métodos de intervención extranjera. Si antes fue la “guerra de cuarta generación” ahora se trata de la “guerra no convencional”. Términos tomados de la doctrina militar norteamericana. En ese contexto ¿Dónde queda la lucha de clases? Parece que simplemente se cambia el nombre a las cosas, confundiendo y desgastando el discurso político. La lucha de clases expresa el conflicto histórico entre quienes poseen los medios de producción y quienes lo único que tienen es su fuerza de trabajo.
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viernes, 16 de septiembre de 2016
¿El problema es comunicacional?
En los últimos años el conflicto social ha recibido distintas denominaciones desde el enfoque de los nuevos métodos de intervención extranjera. Si antes fue la “guerra de cuarta generación” ahora se trata de la “guerra no convencional”. Términos tomados de la doctrina militar norteamericana. En ese contexto ¿Dónde queda la lucha de clases? Parece que simplemente se cambia el nombre a las cosas, confundiendo y desgastando el discurso político. La lucha de clases expresa el conflicto histórico entre quienes poseen los medios de producción y quienes lo único que tienen es su fuerza de trabajo.
viernes, 9 de septiembre de 2016
Ahora sí me iría demasiado
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| Caracas ¿Ciudad de Despedidas? |
Sólo han pasado cuatro años desde el lanzamiento del trabajo de clases y testimonio personal llamado Caracas Ciudad de Despedidas. Es probable que cuando cumpla la década se realicen homenajes y retrospectivas. Sin duda, pertenece a los documentos para el estudio de la historia reciente. Bueno, está bien, tal vez exagero, pero el punto es que no ha quedado en el pasado. Tras convertirse en un video viral de internet, su título fue sustituido por la frase más memorable que hay en él: “me iría demasiado”.
Hoy, ya no causa tanta gracia, porque irse es un asunto muy serio. Mas allá de los usos y abusos mediáticos o politiqueros, la emigración es un problema cercano para todos. Dejó de ser el capricho de unos niños del "este del este". Cuando salió, la mayoría de las reacciones fueron negativas, sin importar las posiciones políticas. Ya nadie se toma el tema a la ligera, al contrario, aparecen personas que se identifican con aquellos testimonios, los que dicen “me voy demasiado”, “me fui demasiado” o “ahora sí me iría demasiado”.
miércoles, 25 de septiembre de 2013
Olympus has fallen. El terrorismo eficiente toma la casa blanca.
Es sabido que la industria cinematográfica de Hollywood es uno de
los principales brazos de la batalla cultural que se desarrolla en
nuestros días. Las películas bélicas realizadas por el imperio del
cine más grande y productivo económicamente del mundo no tienen
como fin único entretener. El cine enfocado en los ataques
terroristas tiene un mensaje muy claro, mantener el control de los
ciudadanos a través del miedo, por ello se afirma con certeza “nos
implantan el miedo para vendernos seguridad”.
miércoles, 20 de febrero de 2013
El capitalismo: Una economía para el suicidio.
El capitalismo es un
sistema económico voraz, cuya capacidad de destrucción queda cada vez más al
descubierto. Se fundamenta en la expropiación del trabajo ajeno, del robo de
parte de su vida. Su necesidad de poseer una tasa de ganancia cada vez mayor
parece no tener límites, rebasando incluso la supervivencia de la humanidad a
largo plazo.
Sobre este tema se han
escrito libros y artículos que podemos conseguir en distintos sitios, pero
estamos hoy en día ante nuevos ejemplos de la ausencia de límites en el
capitalismo, frente una descarada indolencia ante al sufrimiento humano, que
demuestra cada vez más que es un sistema económico sin una mínima estructura de
valores ni principios.
Han llegado a nosotros las noticias sobre los
múltiples suicidios en Europa debido a la crisis, principalmente noticias
provenientes de España, pero no es el único país en el que los suicidios por
desahucios han empezado a ser un problema visible y alarmante, en Francia y
Portugal está sucediendo, por no decir lo que pasa en Grecia.
Doloroso fue saber del
suicidio que cometieron la pareja de jubilados españoles al enterarse que
serían echados de su casa, y hace un par de días leímos sobre una mujer que se
prendió en fuego al interior de un banco luego de afirmar “Me han quitado
todo”. Así, la lista de noticias respecto a suicidios por desahucios es grande.
Según los números
manejados por el grupo 15M, en 2012 hubo 12 suicidios reconocidos como efectos
de la crisis y reseñados mediáticamente, mientras que en lo que va del año 2013
ya se han dado 11, de los cuales 10 han sido durante estos días de febrero.
Cerca de 9 personas se suicidan diariamente en España, tres de esos suicidios
se deben a la crisis, la cual se considera su causa principal. Las estadísticas
son difíciles de llevar, debido a que las instituciones encargadas de hacerlo,
al igual que la prensa, suelen ocultarlo o decir que se trató de accidentes u
otras causas.
No es de extrañar la
reacción carente de solidaridad ni sensibilidad alguna por parte de los
representantes del sistema económico, ya son múltiples las evidencias del
carácter poco humanista del capitalismo. Pero esa ausencia de sensibilidad por
parte del sistema económico ha sido transferida al sistema político, a sus
instituciones y rostros, ahí es cuando nos encontramos frente a una crisis
estructural de lo político.
Cuando la cúpula política
de una nación es incapaz de defender la vida de sus ciudadanos, y teniendo las
herramientas para hacerlo se niega, aferrándose a la defensa de los intereses
económicos por encima de la vida humana, se ha tocado fondo. Si un Estado no
puede garantizar la supervivencia mínima de sus miembros, estamos frente a la
ausencia de lo político propiamente.
Este es el sistema criminal que nos venden
como natural y eterno. La economía capitalista tiene que dar paso mediante una
destrucción creativa, a una economía que tenga como pilar la solidaridad, el
reconcomiendo de la necesidad vital de todos los miembros de una sociedad, que
posicione los valores humanos por encima de la ganancia y el crecimiento
desproporcionado del ingreso a través de la expropiación del trabajo ajeno.
Una economía de ese tipo
se tiene que acompañarse de un sistema político que ponga las necesidades
vitales fundamentales de la comunidad por encima de los intereses mezquinos de
los particulares, garantizando la participación, la toma de decisiones
colectivas y la creación de espacios económicos desde la base para satisfacer
las demandas sociales, donde sea prioridad el acceso a los servicios
fundamentales. La alternativa no puede ser el suicidio debe ser la organización
y la lucha.
Manuel Azuaje
Reverón.
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