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miércoles, 30 de octubre de 2013

De la viveza criolla a la corrupción normalizada.



La viveza criolla ha aparecido con mucha fuerza como tema de discusión (más allá del trabajo de Axel Capriles donde pretende elogiar esta actitud), en algunos casos esta expresión tiene una carga negativa, en otros es recordada positivamente en relación al modo como se comprendía en el pasado, la viveza entendida como creatividad y picardía, las historias que se recuerdan de la niñez, los cuentos de los abuelos.

Esa capacidad propia de los venezolanos fue plasmada en distintas fábulas y cuentos infantiles, era visible en múltiples anécdotas cotidianas. Tenemos recuerdos de la representación del famoso Tío Conejo, cuyas historias animaban a nuestra generación (80's), también de otros cuentos como “El perro del cerro y la rana de la sabana” donde también se hace referencia a este tema. En casi todas estas historias hay una dualidad, el elogio camuflado a la viveza y una advertencia respecto a las consecuencias negativas que genera si se actúa inconscientemente. 

miércoles, 6 de febrero de 2013

La corrupción llegó a la Asamblea Nacional.



Todos presenciamos el momento en el cual, el presidente de la asamblea nacional Diosdado Cabello presentó los cheques que ha recibido Richard Mardo, así como otras pruebas de corrupción por parte de miembros del partido Primero Justicia. La discusión se tornó acalorada en el hemiciclo de sesiones de la asamblea, palabras fueron y vinieron para finalmente solicitar una investigación a los órganos competentes.
La reacción generalizada de aquellos que observamos el hecho ha sido positiva, es fundamental que se empiece a discutir el tema de la corrupción, que se hable, pero más allá, que se presenten pruebas y se tomen cartas en el asunto. La corrupción tiene que dejar de ser un tema de pasillos, de chismes y opiniones, tiene que empezar a ser una cuestión de pruebas y hechos contundentes.